Perder un diente afecta a algo más que a la sonrisa: cambia cómo masticas, puede desplazar al resto de dientes con el tiempo y, si no se repone, favorece la pérdida de hueso en esa zona. La implantología moderna permite reponer esa pieza de forma fija, planificando cada detalle antes de operar.
¿Qué es un implante dental?
Un implante es una pieza de titanio que sustituye la raíz del diente perdido, integrándose en el hueso maxilar. Sobre ella se coloca después una corona que reproduce la forma y función del diente natural. A diferencia de una prótesis removible, el implante queda fijo, como un diente propio.
Cómo planificamos cada implante
La seguridad de un implante depende en gran parte de lo que se hace antes de la cirugía:
- TAC/CBCT 5D: nos permite ver en tres dimensiones la cantidad y calidad de hueso disponible, la posición de nervios y estructuras cercanas, y elegir el lugar exacto donde colocar el implante.
- Planificación 3D y diagnóstico asistido por IA: simulamos la colocación antes de entrar en quirófano, reduciendo imprevistos durante la cirugía.
- Cirugía guiada: en los casos que lo permiten, usamos esa planificación para guiar la cirugía con más precisión y menos tiempo de intervención.
¿Cuándo se necesita un injerto óseo?
Cuando ha pasado tiempo desde la pérdida del diente, es habitual que el hueso de la zona se haya reabsorbido parcialmente. En esos casos, antes o durante la cirugía de implante, puede ser necesario un injerto óseo que reconstruya el volumen necesario para que el implante quede bien sujeto. Es algo que valoramos siempre con el TAC, no a ojo.
Las fases del tratamiento, paso a paso
Un tratamiento de implante no es una única visita, sino un proceso con varias fases diferenciadas:
- Valoración con TAC/CBCT 5D: estudiamos el hueso disponible y planificamos la posición exacta del implante.
- Colocación del implante: cirugía ambulatoria, con anestesia local, que suele durar entre 30 y 60 minutos según el caso.
- Osteointegración: el periodo en que el hueso se fusiona con el titanio del implante, normalmente entre 6 y 12 semanas, aunque varía según cada paciente y la zona tratada.
- Colocación de la corona: una vez integrado el implante, se toma el registro para fabricar la corona definitiva y se coloca, completando el tratamiento.
En casos concretos (buena calidad de hueso, zonas estéticas) es posible colocar una corona provisional el mismo día de la cirugía — es algo que valoramos caso por caso, nunca como norma general.
Un implante, varios implantes, o toda la boca
No todos los tratamientos con implantes son iguales:
- Implante unitario: repone un solo diente perdido, con su propia corona individual.
- Puente sobre implantes: varios dientes ausentes seguidos se reponen con menos implantes que dientes a sustituir, uniendo las coronas entre sí.
- Rehabilitación completa: para quien ha perdido toda la arcada dental, un número reducido de implantes (habitualmente entre 4 y 6) puede sostener una prótesis fija de toda la arcada, evitando las prótesis removibles tradicionales.
Implantes y mordida: por qué la ortodoncia previa puede ayudar
Si el hueco del diente perdido lleva tiempo abierto, es habitual que los dientes vecinos se hayan inclinado hacia ese espacio, reduciéndolo. En esos casos, una fase corta de ortodoncia antes del implante puede recuperar el espacio ideal y mejorar cómo se reparte la fuerza de la mordida sobre el implante una vez colocado — lo que ayuda a que dure más.
Cuidados tras la cirugía
- Sigue al pie de la letra las indicaciones postoperatorias que te demos por escrito (frío local, medicación, alimentación blanda los primeros días).
- Evita fumar durante el proceso de cicatrización: retrasa la integración del implante en el hueso.
- No te saltes las revisiones de seguimiento, especialmente las primeras semanas.
Reserva tu valoración con TAC/CBCT 5D
Cada boca es distinta y cada plan de implantes también. Empezamos siempre con una valoración que incluye el estudio 3D necesario para darte un plan realista.