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Periodoncia en Granada: la base que sostiene tu sonrisa

Se habla mucho de los dientes y poco de lo que los sujeta. Las encías y el hueso que los rodea son la base sobre la que se sostiene cualquier sonrisa, tratada o sin tratar. Cuidarlos no es opcional: es lo que determina si el resto de tratamientos dentales van a durar.

periodoncia en clínica de Granada

Gingivitis y periodontitis: no son lo mismo

  • Gingivitis: inflamación de la encía, generalmente por acumulación de placa. Es reversible con una buena limpieza profesional y mejora de la higiene en casa.
  • Periodontitis: cuando la gingivitis no se trata, la inflamación avanza y puede afectar al hueso que sujeta el diente. A diferencia de la gingivitis, el hueso perdido no se recupera solo; el objetivo del tratamiento es frenar su avance y estabilizar la situación.

Detectarlo a tiempo marca la diferencia entre un tratamiento sencillo y uno más largo.

Señales a las que prestar atención

  • Sangrado al cepillarte o al usar hilo dental.
  • Encías enrojecidas o inflamadas.
  • Mal aliento persistente.
  • Sensación de que algún diente se mueve ligeramente, o que ha "crecido" porque la encía se ha retraído.

Ninguna de estas señales debería ignorarse ni normalizarse: cuanto antes se valoren, más sencillo es el abordaje.

tratamiento de encías antes y después

Cómo se trata la periodontitis, fase a fase

El tratamiento no es una única visita, sino un proceso escalonado según la gravedad:

  1. Raspado y alisado radicular: limpieza profunda por debajo de la línea de la encía, para eliminar la placa y el sarro que la higiene diaria no alcanza. Es la base de cualquier tratamiento periodontal.
  2. Reevaluación: unas semanas después, medimos cómo ha respondido la encía para decidir el siguiente paso.
  3. Cirugía periodontal, en casos más avanzados: para acceder a zonas profundas que el raspado no resuelve, o para regenerar hueso perdido cuando es posible.
  4. Mantenimiento periodontal: la fase indefinida que evita que la enfermedad vuelva a activarse.

La mayoría de los casos de gingivitis y periodontitis leve-moderada se resuelven en la fase 1 y 2, sin necesidad de cirugía.

Factores que aumentan el riesgo de periodontitis

Algunos factores no dependen solo de la higiene diaria, y conviene tenerlos en cuenta:

  • Tabaco: es uno de los factores de riesgo más determinantes; además, enmascara el sangrado de encías, lo que retrasa el diagnóstico.
  • Diabetes mal controlada: la relación es en ambos sentidos — la periodontitis dificulta el control de la glucosa, y la glucosa mal controlada empeora la periodontitis.
  • Cambios hormonales (embarazo, menopausia): pueden aumentar la sensibilidad de la encía a la inflamación.
  • Predisposición genética: hay personas con más tendencia a la periodontitis incluso con buena higiene, lo que hace más importante la revisión periódica en su caso.

Por qué la periodoncia es clave antes de otros tratamientos

  • Antes de implantes: colocar un implante sobre una encía inflamada compromete su éxito a largo plazo. Por eso, si hay periodontitis activa, se trata primero.
  • Antes de carillas o estética dental: el margen de la encía forma parte del resultado estético final; una encía sana enmarca mejor cualquier tratamiento visible.
  • En ortodoncia: mover dientes sobre una base periodontal debilitada requiere más precaución y, a veces, cambia el plan de tratamiento.

Mantenimiento periodontal: la parte menos vistosa pero más importante

Tras un tratamiento de encías, el mantenimiento periódico (limpiezas profesionales con la frecuencia que marque tu caso) es lo que evita que el problema reaparezca. No es un extra opcional: es la fase que determina si el tratamiento inicial mereció la pena.

Reserva tu revisión periodontal

Si notas alguna de las señales anteriores, o simplemente no te has hecho una revisión de encías en el último año, es un buen momento para valorarlo.

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